lunes, 29 de mayo de 2017

Con todo este espacio.

Es imposible seguir caminando y no sentir que me faltas...
No podría terminar la lista de todas las cosas que extraño de ti.

Me siento un poco desprotegida, y es ahí cuando extraño tus manos grandes sosteniendo las mías...
y reconozco que me falto entender que nadie esta obligado a querer como uno quiere. Tu valoraste las cosas como era tu forma, no podré criticar tu amnesia, ni tu ligereza.

te amo, te perdono, me perdono... y tengo que seguir en esta vida, sin ti, aunque me cueste. Tu sonrisa es la fotografía que me anima a continuar, tu preciosa vida, la marca que dejaste en cada uno de nosotros, soy tu mitad... una célula tuya que aun camina, esta con vida.

Supongo que ahora después de que mi vida se partiera, tengo que aprender a vivir así, con mis pedazos pegados por el paso del tiempo. Tuve muy poco tiempo para sacudirme y para ponerme de pie de nuevo, si fuiste quien sostuvo todo, ¿que hacer si te has ido?, y así la única respuesta que encuentro es que en esta parte de la vida, debo aprender a caminar sola, pocas veces me dijiste que aprendiera algo, pero estuve bastante tiempo en silencio como para observar, escuchar y aprender, aprender que debo ser fuerte, resistir y pararme mas fuerte como sabias hacerlo.

Siempre hablaré a los que no te conocieron de ti, de esa fortaleza, del poder y la grandeza, de la bondad, yo haré las cosas bien papá, te lo prometo.

Jamas te olvidaré papá.


VERA.